viernes, 1 de mayo de 2009

La quiropráctica y la pelotita de golf


Dos mujeres jugaban golf en una mañana soleada. De pronto vieron con horror como la pelota se dirigía directamente hacia unos hombres que jugaban en el siguiente hoyo.


La pelota golpeó a uno de los hombres, quien de inmediato juntó ambas manos en su entrepierna, y cayó al suelo rodando y gimiendo lastimosamente.
Las mujeres corrieron hasta donde estaba el hombre. Una de ellas, sintiéndose culpable, dijo:


"Por favor, déjeme ayudarlo. Soy quiropractica y sé como quitarle el dolor si usted me lo permite."


"Ouch, auuuu, noooo. Estaré bien... el dolor se me pasara en unos minutos", contestó el hombre, mientras permanecía en posicion fetal, tirado en el cesped y con las manos en su entrepierna.


Ella insistió hasta que finalmente él le permitio ayudarlo; ella gentilmente le separó las manos y lo acostó a su lado, le desabrochó los pantalones, puso sus manos dentro y comenzó a masajear.


"Se siente bien?" preguntó la dama.


"¡Me siento fantastico!" contestó el hombre, "pero el dedo me sigue doliendo..."

jueves, 30 de abril de 2009

Fotógrafo de niños


Una pareja llevaba muchos años de matrimonio y no había logrado tener familia. Tras consultar varios doctores, sin éxito, fueron a ver a un especialista muy renombrado quien, tras muchos estudios, les dijo que la única solución era que buscaran un padre sustituto.


"¿Y qué es un padre sustituto?", pregunta la señora.


"Es un hombre seleccionado con mucho cuidado y que hace, por una única vez, las funciones del esposo para que la mujer quede embarazada".


La señora vacila un poco; pero su marido le dice al doctor que él no tiene ningún inconveniente con tal de ver realizada su ilusión de convertirse en padre. Pocos días después, se contrata a un joven y se hace una cita para que al siguiente domingo por la mañana, cuando se ausente el marido de la casa, vaya y visite a la señora para cumplir su tarea.
Sin embargo, sucedió que un fotógrafo de niños había sido llamado a una casa vecina para retratar a un bebé. Por azar del destino, el hombre se equivocó de domicilio llegando al de la señora:


"Buenos días, señora, vengo por lo del niño".


"Mmm, sí, pase usted. ¿Gusta tomar algo?"


"No, muchas gracias, el alcohol no es bueno para mi trabajo. Lo que quisiera es comenzar cuanto antes".


"Muy bien, ¿le parece si vamos a la habitación?"


"Puede ser allí, pero también me gustaría una aquí, en la sala, dos en la alfombra y otro en el jardín".


"¿Pues cuántos van a ser?", se alarmó la señora.


"Ordinariamente son cinco en cada sesión, pero si la mamá coopera pueden ser más, todo depende", dijo mientras sacaba del portafolios un álbum. "Me gustaría que viera antes algo de lo que he hecho. Tengo una técnica muy especial y única que le ha gustado mucho a mis clientas, por ejemplo, mire el retrato de este niño tan bonito: lo hice en un parque público, a plena luz del día. ¡Cómo se juntó la gente para verme trabajar! Esa vez me ayudaron dos amigos, porque la señora era muy exigente: con nada le podía yo dar gusto y quedarle bien. Para colmo, esa vez tuve que suspender el trabajo porque llegó una ardilla y comenzó a mordisquearme el equipo".
La señora, estupefacta, escuchaba todo esto mientras el fotógrafo continuaba:
"Ahora vea estos mellizos. En esa ocasión sí que me lucí, todo lo hice en menos de cinco minutos: llegué y ¡paf!, dos tomas y mire los gemelos que me salieron.
La señora estaba cada vez más asustada oyendo al fotógrafo que continuaba:
"Con este niño batallé un poco más, porque la mamá era muy nerviosa. Yo le dije: mire señora, usted volteé hacia el otro lado y déjeme hacer todo a mí. Ella se volteó, y así pude yo hacer mi trabajo".


A esta altura, la señora estaba a punto del desmayo. El fotógrafo guardando su álbum le dice:


"¿Quiere que comencemos ya, señora?"
"Cuando usted diga".


"Está bien, voy por mi trípode".


"¿Trípode?", dijo temblando la señora.


"Sí", comenta muy tranquilo el fotógrafo, "es que usted sabe, mi aparato es muy grande y necesito un trípode para apoyarlo y estabilizarlo, porque ni con las dos manos puedo sostenerlo bien...


¿Señora?, ¿señora?... ¡Señoraaaaa!"

miércoles, 29 de abril de 2009

Técnica infalible


Un hombre entra en un bar y pide un whisky, minutos después de haber tomado otro.


El camarero observa que el hombre al mismo tiempo que bebe introduce su mano en el bolsillo y saca algo, lo observa y acto seguido lo vuelve a guardar. Cuando ya no pude aguantar la curiosidad, se acerca al hombre y le pregunta:


"¿Podría decirme que es lo que saca del bolsillo y contempla con tanta insistencia?"


"Sí, es la foto de mi suegra, cuando la empiezo a encontrar agradable es que es hora de dejar de beber."

martes, 28 de abril de 2009

Venga adelante


Un hombre iba de vacaciones en el automóvil con su familia.

Su suegra gritaba y gritaba, molestaba, era insoportable.

El hombre ya se estaba poniendo nervioso, hasta que detiene el auto, se baja, abre la cajuela y le dice a su suegra:


"¡Está bien!, venga adelante con nosotros!"

sábado, 25 de abril de 2009

La valija


Un tipo está saliendo de su departamento con una valija y se cruza con otro amigo que está entrando. Éste le pregunta:


"¿Adónde vas, te vas de tu casa?"


"Sí, me voy. Mi suegra me ha tratado muy mal, además, me insultó, me dijo que soy un vago, un borracho, un desgraciado, un ser inservible..."


"¡Ea, una cosa así no puede ser! Mira, si a mí mi suegra me dice todo eso, yo la mato, la parto en cuatro pedazos y la tiro al río".


"¿Y qué cosa crees que llevo en esta valija?"

viernes, 24 de abril de 2009

Pitufina


En el kinder iba a haber una fiesta y la madre Teresa, la directora, envío un recado a las mamás para que fueran disfrazadas y divirtieran a sus hijos.


Llegado el día de la fiesta, se abre el telón del teatro escolar y empiezan a desfilar las señoras con disfraces propios de la ocasión: una mamá iba de conejita, otra de ratoncita, otra de florecita, y así.

De pronto, ante la consternación de las maestras y las demás señoras, aparece en escena una mamá que llevaba falda hasta el muslo, blusa con escote muy pronunciado, medias negras de malla con raya atrás, bolsa de lentejuela, zapatos de tacón dorado con cordones hasta las piernas, boa de plumas y fumando en larga boquilla.


Al acabar la representación la directora corre, desolada, y le reclama a la señora:


"¿Qué disfraz es ese, señora? ¿Por qué vino usted así?"


"Madre, vine disfrazada de lo que usted me dijo en el recado que me mandó. Vine disfrazada de puta fina.


"¡De Pitufina, señora!", exclama la monja, "¡De Pitufina!"

jueves, 23 de abril de 2009

Elemental mi querido Watson


Sherlock Holmes y el Dr. Watson se fueron en un viaje de camping. Luego de una buena comida y una botella de vino se acostaron y se fueron a dormir. Algunas horas más tarde, Holmes se despierta y codea a su fiel amigo: "Watson, mira el cielo y dime qué ves."


Watson contesta: "Veo millones y millones de estrellas..."


"¿Y eso qué te dice?"


Watson piensa por un minuto...

"Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente billones de planetas. Astrológicamente, veo que Saturno esta en Leo... Horológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres y diez... Teológicamente, puedo ver que Dios es todopodero, que somos pequenos e insignificantes... Meteorológicamente, sospecho que tendremos un hermoso día mañana...

¿Y a usted que le dice?"


Holmes calla por un minuto y luego dice, "¡Watson, eres un I-DIO-TA! ¡Algún hijo de p. nos robó la carpa!"