jueves, 27 de agosto de 2009

Quiero ser mujer


Un hombre estaba harto de tener que ir a trabajar todos los días y que su esposa se pudiera quedar en casa.

Quería que ella viera por lo que él pasaba todos los días, así que rezó: 'Señor: Yo trabajo cada día, durante 8 horas mientras mi esposa se queda en la casa tranquilamente. Quiero que ella sepa por lo que tengo que pasar todos los días, entonces permíteme cambiar de cuerpo con ella por un día. Amén'.

Dios, en su infinita sabiduría le concedió el deseo al hombre.
A la mañana siguiente, se despertó como mujer.

Se levantó, hizo el desayuno para su cónyuge, despertó a los niños, se vistió para llevarlos al colegio, les dio el desayuno, les preparó las viandas, los llevó al colegio, volvió a casa, recogió la ropa para la lavandería y la llevó.

En el camino paró en el banco a hacer un retiro y fue al supermercado a comprar víveres.

Entonces regresó a la casa, guardó los víveres, hizo los cheques para pagar las cuentas y organizó la cuenta del banco.

Limpió la caja del gato y bañó al perro. Para entonces ya eran las 13:00 hrs., corrió a hacer las camas, puso la ropa sucia en la lavadora, sacudió y aspiró toda la casa; limpió el baño, barrió y lavó el piso de la cocina.

Salió corriendo a recoger a sus hijos en el colegio, y tuvo una discusión con ellos de vuelta a casa.

Sacó leche y galletas para los niños y los organizó para que hicieran la tarea. Puso la tabla de planchar y se puso a planchar mientras veía
televisión.

A las 16:30 empezó a pelar papas, lavar las verduras para la ensalada, adobó la carne, y puso el arroz a cocinar.

Cuando su cónyuge llegó preguntando por la comida, ésta ya estaba lista y servida.

Después de la cena limpió la cocina, lavó los platos, sacó la ropa del lavarropas y la puso a secar. Bañó a los niños y los acostó.

A las 21:00 estaba exhausto aunque no había terminado todavía sus quehaceres, se fue a la cama donde estaban esperándolo para hacer el amor, lo cual logró hacer sin quejarse.

A la mañana siguiente se despertó e inmediatamente se arrodilló al lado de la cama y dijo: 'Señor: yo no sé en qué estaba pensando. Estaba muy equivocado al envidiar a mi esposa por poder quedarse en casa todo el día. Por favor Señor, por favor, vuélvenos a cambiar'.

El Señor, en su infinita sabiduría, contestó: 'Hijo mío, creo que has aprendido la lección y será un placer para mí volver las cosas como estaban antes.
Sin embargo..... ..... vas a tener que esperar nueve meses.
¡ Anoche quedaste embarazado '.!

miércoles, 26 de agosto de 2009

Donde está el corazón?



Una señora algo mayor que quiere suicidarse llama por teléfono a su médico para
preguntarle dónde se encuentra el corazón.
El médico le explica que el corazón se ubica dos dedos debajo de la teta izquierda.
Una hora más tarde, la ambulancia recoge a la dama en su casa con un
balazo en la rodilla.

martes, 25 de agosto de 2009

Dos para ustedes uno para mi



Una pareja de golfistas están jugando una tarde en un exclusivo campo
rodeado de lujosísimas mansiones de millones de dólares. En el hoyo 3,
el marido le dice a la esposa:
Querida, ten cuidado cuando golpees, porque si rompes una ventana nos
va a costar una fortuna reponerla.
La esposa golpea y la pelota va a dar al ventanal más grande de la
casa más lujosa de la urbanización. El marido la increpa diciéndole:
¡Te fijas, lo primero que te dije, ahora ve tú a saber cuanto va a
costar esa ventana!
El esposo se dirige a la casa, acompañado de la mujer, toca la puerta y
una voz desde adentro le dice:
Adelante...
El hombre abre la puerta y mira que hay vidrio esparcido por toda la
casa y una botella rota a un lado del salón. Un hombre elegantemente
vestido, sentado en un sofá le dice:
¿Son ustedes los que han roto mi ventana?
Sssíí..., en realidad lo sentimos mucho.
Bueno, la verdad me han hecho un favor... Soy un genio que he estado
atrapado en esa botella por más de mil años, por lo que estoy
dispuesto a conceder tres deseos, pero como son dos, haremos lo
siguiente: les voy a dar un deseo a cada uno y otro me lo guardo para
mí... a ver que deseas, le dice al esposo.
Quiero un millón de dólares al mes, por el resto de mi vida.
Dalo por hecho, a partir de mañana los comenzarás a recibir; ¿y tú?,
le dice a la esposa.
Quiero tener una casa en cada país del mundo.
Es lo menos que puedo hacer por ti, a partir de mañana te llegarán
los títulos de propiedad de las casas.
Bueno ¿y usted que desea?, pregunta el esposo al genio.
Miren, yo he estado atrapado en esa botella por más de mil años y en
todo ese tiempo no he tenido sexo con ninguna mujer, por lo que mi
deseo es acostarme con su esposa.
Se quedan mirando el uno al otro y, finalmente, el marido dice:
Bueno, por un millón de dólares mensuales y todas esas casas, yo creo
que podemos hacer una excepción ¿no crees? A mí no me importará.
El genio se lleva la esposa a la habitación principal y luego de tener
sexo por más de dos horas, le pregunta a la esposa:
Por cierto, ¿qué edad tiene tu marido?
Treinta y cinco ¿por que?
¡Porque parece mentira que a los 35 años, todavía existan huevones
que creen que los genios existen!

lunes, 24 de agosto de 2009

Trato hecho

Un tipo mezquino, que le ha prometido a su hija un viaje en avioneta como regalo de cumpleaños, está negociando con el piloto:

"¿Cuánto me cobra por dar un paseo de una hora?"

"Quinientos pesos".

"Uf, eso es mucho dinero. ¿Y si sólo es media hora?"

"Por media hora, doscientos cincuenta".

"¡Chin, doscientos cincuenta! ¿No tiene nada más barato?"

"Pues mire, podemos hacer un trato: si usted se sube a la avioneta y es capaz de estar completamente callado durante todo el vuelo, no le cobro un peso".

"Trato hecho".

Se suben los tres al aeroplano, y el piloto comienza a hacer malabarismos: rizos, caídas en picado, el avión panza arriba, panza abajo. Sin embargo, el tacaño permanecía mudo. Por fin, el piloto se cansa y aterriza.

"¡Oiga, me tiene usted asombrado. Mire que hice cosas peligrosas con la avioneta y usted no pronuncio ni una palabra!"

"Si quiere que le diga la verdad, estuve a punto de gritar cuando se cayó la nena".

Una pregunta difícil

Cuatro amigos de la universidad se fueron a parrandear fuera de la ciudad el fin de semana antes de los exámenes finales. Después de tanta fiesta, durmieron todo el domingo y regresaron a la ciudad el lunes por la mañana. No entraron al examen final y en cambio por la tarde buscaron al profesor y le explicaron su ausencia:

"Lo que pasó es que nos fuimos de viaje el fin de semana y planeábamos estar de regreso el domingo para estudiar. Pero, desafortunadamente, se nos pinchó una llanta cuando veníamos de regreso. Como no teníamos herramientas y nadie nos quiso ayudar, perdimos el examen."

El profesor lo pensó y acordó hacerles el examen final al día siguiente. Felices, los cuatro amigos estudiaron toda la noche y llegaron al día siguiente a hacer el examen. El profesor los puso en salones separados y les repartió a cada uno el cuestionario.

El primer problema valía 5 puntos y era muy fácil, sobre la historia del mercadeo.
Los cuatro amigos respondieron rápidamente, cada uno en su salón separado, pensando "Esto va a estar muy fácil".

Cuando terminaron el problema, voltearon la página para leer el segundo problema, que decía:

"Por 95 puntos, ¿cuál llanta fue la que se les pinchó?"

viernes, 21 de agosto de 2009

Un ejemplo de tragedia

Carlos Menen fue a visitar una clase de 4to. Grado de una Escuela Primaria. Su llegada se produjo durante una discusión acerca de las palabras y sus significados. La maestra preguntó al Presidente si le gustaría participar en la discusión sobre el significado de la palabra 'tragedia'. Entonces, el ilustrado líder pidió a la clase un ejemplo de 'tragedia'. Un pequeño niño se paró y dijo:

"Si un amigo mío está jugando en la calle y lo atropella un auto, eso es una tragedia."

"No", dijo Menen. "Eso sería un accidente."

Una pequeña levantó su mano y dijo: "Si un ómnibus de transporte escolar se desbarranca en un precipicio, muriendo todos sus ocupantes, eso sería una tragedia."

"Me temo que no. A eso podríamos llamarlo una gran pérdida."

El silencio creció en el aula. Ningún otro alumno se animaba a dar una respuesta. Menen los instó a continuar, diciendo: "¿Es que no hay nadie que pueda darme un ejemplo de lo que es una tragedia?"

Finalmente, en el fondo de la clase, un pequeño muchacho levantó su mano y con voz muy tenue, se animó a decir: "Si el Tango 01 está transportando al Sr. Presidente y a todo el Gabinete y un misil lo destruye, haciéndolo añicos, eso sería una tragedia."

"Fantástico", dijo Menen. "Eso está muy bien. ¿Y podrías decirme por qué eso sería una tragedia?"

"Sí. Porque, en primer lugar, no sería un accidente y en segundo lugar, tampoco sería una gran pérdida."

jueves, 20 de agosto de 2009

La fiesta de disfraces

Un matrimonio fue invitado a una fiesta de máscaras y disfraces. A ella le dolía muchísimo la cabeza y le pide al marido que se vaya solo.

Él protestó, pero ella le dijo que se iba a tomar una aspirina e irse a la cama, por lo que no había necesidad de que él se quedara en la casa. Así que el marido se puso el disfraz y se fue.

La mujer, después de dormir una hora, se despertó bien, sin dolor. Como era temprano decidió ir a la fiesta. Y como el marido no sabía cuál era su disfraz, ella pensó que sería divertido observar como actuaba él cuando estaba solo.

Ella llegó a la fiesta y enseguida vio al marido bailando en la pista con cada chica con la que se cruzaba, tocando un poco por acá y tirando besitos por allá. La esposa se le acercó y empezó a seducirlo. Él dejó a la mujer con la que estaba y se dedicó a la recién llegada. Ella lo dejó avanzar todo lo que él quisiera: finalmente era su marido.

En un momento, él le susurró una proposición en el oído y ella aceptó.

Salieron de la fiesta y en uno de los autos tuvieron sexo. A medianoche, antes de desenmascararse, la señora se escabulló, fue a su casa, se quitó el disfraz y se metió en la cama, preguntándose qué clase de explicación le iba a dar el marido.

Cuando él entró, ella estaba sentada en la cama, leyendo.

"¿Cómo te fue?", le preguntó.

"Bueno, lo de siempre", dijo él. "Ya sabes que no la paso bien cuando no estoy contigo".

"¿Bailaste mucho?"

"Ni una sola pieza. Cuando llegué, me encontré con Pedro, Guillermo y otros muchachos, así que nos fuimos a la planta alta y jugamos póker toda la noche. ¡Lo que no me vas a poder creer es lo que le pasó al tipo al que le presté mi disfraz!"